¿POR QUÉ ADQUIRIR UN «DESUNIFORMANTE»?
✔ Es una pieza de arte portátil e irrepetible.
✔ Es un fragmento de historia escolar, resignificado.
✔ Cada suéter es único, con frases que invitan a la reflexión.
✔ Solo existen 12 piezas en esta serie.
DISPONIBILIDAD: Hasta agotar existencias.
Si este suéter te trae recuerdos, si alguna vez te cuestionaste el uniforme, si quieres llevar contigo un objeto que hable de educación, arte y rebeldía, este es para ti.
Adquiérelo ahora y haz tuyo un «Desuniformante».
INSTRUCCIONES PARA ADQUIRIR UN DESUNIFORMANTE
Recuerde.
Antes de hacer cualquier cosa, cierra los ojos y regresa a la secundaria técnica. Piense en el suéter. No importa si lo usaba con orgullo o si lo doblaba en la mochila al salir de clases. ¿Lo dejó en la banca del taller? ¿Se lo prestó a alguien que nunca lo devolvió? ¿Lo olvidó en una excursión? Si la memoria lo abraza, continúa.
Verifique su nivel de nostalgia.
Si al pensar en su suéter siente una punzada de emoción, un ligero mareo de recuerdos o el impulso de contarle a alguien una anécdota escolar, está listo para el siguiente paso. Si no, repita el paso 1 hasta que le den ganas de correr al patio durante el receso.
Entienda que este no es ningún suéter.
Es un objeto rescatado del abandono, un fragmento de historia escolar transformado en arte. En su espalda lleva palabras de pensadores y artistas que alguna vez también cuestionaron el mundo. En el pecho, justo sobre el corazón, su escudo de secundaria técnica ha sido intervenido con la leyenda Objeto desobediente .
Acepta la invitación.
Este suéter no es para cubrirse del frío. Es un dispositivo de activación, una excusa para conversaciones inesperadas. Si alguien le pregunta qué dice su espalda, léalo en voz alta y disfrute el desconcierto. Si alguien le dice que le gustó, cuéntele sobre su secundaria. Si alguien le dice que por qué compraría un suéter de uniforme, sonríale con superioridad.
Cómpralo sin titubeos.
olo hay 12. Son únicos, como aquellos días en la secundaria que parecían no terminar pero que ahora parecen haber pasado demasiado rápido. No querrás arrepentirte cuando ya no haya ninguno.
Úselo con la actitud correcta.
Llévelo como quien porta una bandera. No importa si lo combina con jeans, falda o traje de astronauta. Póngaselo y salga a la calle, deje que la gente lo lea, lo pregunte, lo cuestione. Siéntase parte de algo más grande.
Comparte la experiencia.
Si el suéter le trajo recuerdos, cuéntelos. Si alguien lo detuvo para leer su espalda, anótelo en su bitácora mental. Si le provoca una revelación inesperada sobre su educación o su vida, escríbalo y mándelo en una botella al mar, o al menos en un mensaje.
Felicítese por su buena decisión.
Ha adquirido no solo un suéter, sino un pedazo de historia intervenida, una invitación a la reflexión, un gesto de desobediencia simbólica. No todos los días se compra algo así.
Ahora sí, haga clic en el botón.